Sofía Villavicencio
Directora Ejecutiva
Fundación Luz

Parece ser que este 2019 viene cargado de buenas noticias y avances en temas de inclusión y equidad.

La Ley de Inclusión Laboral marcó un hito y ocupó un espacio importante en la agenda y en la discusión nacional, generando el espacio para que cientos de personas pudiesen encontrar un trabajo, ocupando el cupo del 1% destinado a colaboradores con algún grado de discapacidad. Y los efectos, positivos todos, se mantendrán.

Eso ha sido quizás lo más visible, por tratarse de un tema contingente e impulsado desde el gobierno. Pero hay mucho más, porque como digo, este año partió con buen pie en ámbitos que hasta ahora no habían sido alcanzados por el ambiente inclusivo que vive nuestra sociedad.

Quiero aprovechar este espacio para contar que a mediados de enero se firmó un Convenio para el Fomento de la Música Nacional, lo que permitirá en los próximos meses la grabación de un disco de una orquesta conformada íntegramente por músicos ciegos. Ya han compartido escenario con figuras de la música chilena, han sido parte de un par de programas de televisión y varias veces al mes son contratados para ocupar distintos escenarios. Este disco consolida su éxito.

Con la misma alegría recibimos este enero, el listado de los alumnos aceptados por uno de los más prestigiosos conservatorios de música en Chile. Por primera vez un postulante ciego será parte del plantel de alumnos regulares, imponiéndose a si mismo un desafío enorme, y a la Universidad que lo recibe la tarea de generar las condiciones para que desarrolle su talento en plena igualdad de condiciones con sus pares.

Son grandes pasos.

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